El Concepto: Vivir sin Fronteras
Ubicada en un terreno privilegiado, Forest House se proyecta como una serie de volúmenes blancos y limpios que contrastan, pero respetan, la densidad vegetal que los rodea. La arquitectura renuncia al protagonismo vertical para extenderse en el terreno, abrazando una piscina central que actúa como espejo de agua y corazón social de la vivienda.
Áreas Sociales: Texturas que Calientan el Modernismo
La planta baja es un ejercicio de fluidez espacial. El salón principal y el comedor se abren completamente hacia el exterior mediante ventanales de piso a techo, permitiendo que el verde del jardín inunde el interior. Para contrarrestar la frialdad del vidrio y los muros blancos, el diseño interior incorpora elementos de gran calidez: paneles de madera alistonada que revisten muros completos y, sobre todo, una iluminación escenográfica con lámparas colgantes de fibras naturales tejidas. Estas piezas actúan como «nidos de luz» que bajan la escala del techo y aportan un toque artesanal y orgánico al espacio contemporáneo.
Bienestar y Privacidad: El Baño como Santuario
La zona privada lleva la conexión con el entorno a un nivel más íntimo. Los baños han sido concebidos como spas personales. Destaca la bañera exenta de diseño escultural, ubicada estratégicamente frente a ventanales que enmarcan jardines de cactus y vegetación nativa. Aquí, la privacidad no se logra con muros ciegos, sino con la propia densidad del paisaje, permitiendo duchas y baños de inmersión con luz natural y vistas ininterrumpidas.
Resumen de Materiales:
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Volúmenes en estuco blanco puro (contraste visual).
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Carpintería de madera natural y listones verticales.
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Lámparas de fibras naturales (mimbre/ratán) de gran formato.
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Cristalería de gran formato para integración «indoor-outdoor».